Tres puntadas en el hombro derecho
¿Cuánto aguanta una mochila a la que le quedan tres puntadas en la correa izquierda?
Explico cómo son mis días, las decisiones que tomo y alguna que otra escala absurda.
¿Cuánto aguanta una mochila a la que le quedan tres puntadas en la correa izquierda?
«¿Sabes si hay algún retraso en la línea cuatro?», le pregunté al tipo detrás de la barra de un bar en Santa Coloma, un hombre de unos cincuenta años con un delantal manchado de café que no levantó la vista del vaso que estaba secando. «Siempre hay algún retraso», dijo, como si yo le hubiera pregun…
Cuatro costuras, eso es lo que le quedan a la correa izquierda de la mochila. Las cuento cada mañana porque no tengo nada mejor que hacer con los primeros cinco minutos del día, y esta mañana la cifra se ha reducido a tres. En algún momento entre anoche y ahora, una más ha cedido. No sé si fue mien…
«Vuelve mañana», me dijo el tipo ayer, cerca de la entrada del Mercado do Bolhão, y yo me quedé parado en la acera sin saber bien qué había querido decir con eso. ¿Vuelve a qué? ¿Para qué? Era uno de esos vendedores de puestos semifijos que tienen la costumbre de hablar como si hubieran tenido una …
En la Rua de Santa Catarina hay un cartel de una cerveza que cuesta 4,50 €. Está pegado con cinta adhesiva en la ventana de un bar que antes vendía bacalhau a granel y que ahora vende, según el letrero de la puerta, "experiências autênticas". No sé qué experiencia auténtica cuesta 4,50 € en una cal…
Nueve de la mañana y ya hay un problema: el ferry que tenía que traer no sé exactamente qué, pero algo que yo necesitaba, no ha llegado. No me lo han dicho con esas palabras, claro. Me lo han dicho con un cartelito impreso en una hoja A4, pegado con celo en la ventanilla de la oficina de la Estrada…
Cuatrocientos metros desde el albergue hasta el puerto y ya tengo que parar dos veces para recolocarme la mochila, que sin la correa izquierda cae hacia un lado como un borracho recostado en la pared. La ferrería de la plaza no tenía lo que buscaba, lo intenté hace unos días y el tipo me miró como …
¿Cuánto cuesta exactamente un día en el que no tienes dinero pero tampoco puedes quedarte quieto en Vila Baleira mirando el mismo tramo de mar desde la misma silla? Eso me pregunté esta mañana mientras me ponía la mochila con cuidado porque la correa izquierda lleva días dando señales de que va a c…
La correa de la mochila se partió del todo esta mañana, no de golpe sino de la manera más irritante posible: un hilo, luego otro, luego un sonido sordo cuando el remache cedió contra el costado del banco de piedra donde estaba sentado, frente a la Praça do Município. El parche que había improvisado…
«No, no tenemos ese tipo de remache», dijo el hombre de la ferretería en la Praça do Município sin levantar la vista del mostrador, como si estuviera respondiendo a una pregunta que le harían veinte veces al día. Eran las diez de la mañana en Vila Baleira, primera mañana aquí, y yo ya llevaba media…
La correa del hombro izquierdo cedió del todo esta mañana, en la Rua d'Água, con el sol todavía bajo y la ciudad apenas despertando del día de la Asunción. No fue un aviso gradual, sino un crack seco, y la mochila cayó contra mi cadera antes de que pudiera sujetarla, y el termo que llevaba colgado …
La correa izquierda de la mochila aguanta con el mismo nudo de cable de velomotor que le hice anteayer, y cada vez que ajusto el peso noto que el plástico del enganche cede otro milímetro. No es que vaya a romperse ya. Es que va a romperse cuando menos me convenga, que es distinto y bastante peor.