Llegué con una cremallera rota y siete semanas de retraso encima
Al aterrizar en Seattle, lo primero que noté fue que la cremallera lateral de mi mochila ya no cierra. No sé cuándo pasó. Puede que en el último vuelo, puede que antes, puede que llevas días así y no te habías dado cuenta porque andabas demasiado ocupado mirando pantallas de salidas que te mentían.…