Entré por error a una charla sobre volcanes y me pusieron vino en la mano
¿Cuántas veces en siete semanas puede una cosa salir torcida antes de que uno empiece a pensar que no es mala suerte sino un patrón? Anteayer fue el séptimo contratiempo de este tipo, y al contarlo en voz alta en el minshuku donde me estoy quedando, la señora que lleva el lugar me miró con una expr…